Dar tu corazón

Si quieres realmente conectar con tus seres queridos. Regala Presencia. 🎁

Voy a escribir sobre un regalo poderosísimo que puedes dar a tu familia, amigos, compañeros de trabajo, a quien forme parte de tu círculo más querido:

Es el poder de la Presencia.

La presencia es fluir en el presente.

Libres del pasado y del futuro.

Es una forma de “estar” con el otro en modo de escucha al 100%, viviendo y disfrutando de la sencillez del momento sin expectativas ni pretensiones.

Compartir tiempo con tus hijos, haciendo actividades que les guste de forma plenamente consciente y experimentando el momento con todos los sentidos.

Esto tiene un valor para ellos y para ti incalculable.

Porque es en estas situaciones en las que creamos conexión.

La presencia crea conexión

A menudo como padres, nos enfocamos demasiado en los resultados académicos, cuando lo que realmente importa es la conexión con nuestr@s hij@s.

La conexión es lo que hará que nos permita acompañarles en los retos de la vida, que acudan a nosotros cuando necesiten ayuda.

Y la presencia tiene un papel clave.

Dedicar espacio en nuestra vida con nuestra pareja estando presente.

Cuántas relaciones se han ido deteriorando a lo largo de los años por enfocarnos demasiado en todo menos en la relación.

Tomar la decisión de pasar tiempo de presencia plena con las personas queridas enriquece y refuerza nuestras relaciones.

Quedar entre semana para comer juntos, ir al cine o al teatro, o a un karaoke, o a ver un partido de fútbol,… o simplemente tomar un café a media mañana.

Otro momento de presencia plena puede ser con las personas mayores.

A menudo pasan mucho tiempo sol@s y tendemos a olvidarles en el día a día por el ritmo que llevamos.

Si realmente nos importan, se lo demostraremos estando con ellos.

Charlando, paseando, o cualquier actividad, no importa. Se trata simplemente de estar ahí con todos los sentidos dedicad@ a la otra persona.

Padre e Hijo
Padre e Hijo

Desactiva el diálogo interno que te lleva al pasado o al futuro

Habitualmente vamos programados en nuestras actividades diarias, en el “hacer”.

Pensamos que estamos con nuestros seres queridos, pero realmente no estamos.

Interactuamos con ellos con interferencias de nuestro diálogo interno que invaden pensamientos del pasado o de anticipación del futuro.

En estas ocasiones, no estamos en el momento presente.

Necesitamos entrenarnos para experimentar la vida tal como es en lugar de recordarla.

Cuando nuestra perspectiva de la realidad presente está matizada con recuerdos del pasado o proyecciones del futuro no experimentamos la vida tal como es, experimentamos nuestra mente.

Mira con nuevos ojos
Mira con nuevos ojos

Experimenta el aquí y el ahora.

Si quieres incrementar la conexión con las personas que quieres, regálales tu presencia.

Mírales como si fuera la primera vez, con ojos nuevos, porque la persona a quien estás mirando ahora no es la misma que la de hace tres años.

Solemos tener una mirada del otro empañada de etiquetas, de cosas que hicieron en el pasado y que interpretamos a modo de juicios. No estamos presentes en quiénes son ahora mismo.

Las personas crecemos, aprendemos, evolucionamos.

Hagamos el ejercicio de mirar con una mirada limpia de juicios, presentes con quien es ahora mismo la otra persona.

Pero tiene que ser una mirada calmada y presente. Sin nervios ni tensiones.

Así que olvida el pasado, deja de obsesionarte con el futuro, escoge estar aquí y ahora.

Enfócate en la belleza de este momento.

Haz que el tiempo que pasas con los demás sea lo que se supone que deben ser, una oportunidad para conectar.

Respira y experimenta la mirada limpia y calmada con las personas queridas y regálales tu presencia.

Es el mejor regalo que les puedes dar.

El mejor regalo: tu presencia
El mejor regalo: tu presencia

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